Estoy segura de lo que siento. Jamás estuve tan enamorada como lo estoy ahora. Es el solo verlo y que se me ponga la piel de gallina, es intentar ignorarlo y no poder, es poder olvidarlo y no querer, es que me rose y morirme en sus brazos, es perderme en sus ojos, es reírme con su sonrisa. Es sentir que a su lado nada puede salir mal. Es verlo perfecto, no encontrarle un mícero detalle. Es estar plenamente feliz a su lado, volver eufórica, y darme cuenta de que fué todo una pérdida de tiempo. Es saber que mi ilusión es en vano. Es saber que no, aunque quisiera, no puedo decirle nada. Es el solo hecho de ocultarlo, lo que me mata por dentro; ser una persona tan frontal y verme obligada a callar. Es saber también que en cierta manera lo protejo, y sentirme.. no se si bien, pero mas calmada. Ilusa. Ingenua. Ignorante quizás, no lo sé. O quizás sea el simple hecho de no querer darme cuenta de lo que está pasando. Es fingir la felicidad cuando por dentro estoy destruida. Es el no estar conforme con nada. Es el sentir que sin él nada tiene sentido, que sin él mi vida es la nada misma. Que si la ausencia arrasa con su presencia, también arrasa con lo que soy, con la gente que me rodea y con lo que siento por ella. Es esta mezcla de sensaciones que no me dejan en paz. Es él dentro mío. Es saber que nadie, absolutamente nadie, lo va a amar como lo amé, amo y amaré yo. Es pedir al cielo que me de una oportunidad, que me mire con otros ojos, que me sienta de otra manera. Es creer que puede pasar.

































