Sigo siendo eso que siempre buscaste hasta que lo tuviste, y hoy lo querés tanto que te encanta tenerlo.
No todo orgasmo acaba bien, amor. No todo lo que brilla es oro. No quedó ni el loro en esta habitación que nunca alquilamos. Nos equivocamos de subte y terminamos en cualquier lado. Destino taimado, y siempre le hacemos caso. Tantos besos suicidándose por ahí, en el rincón de una boca que no los sepulta, pero sabe de tierra.

































