28/1/10

Ni san, ni sa, ni brisa ya corren mi nube de algodón. Ni vos, ni nos, ni vos ni yo, debemos cargar esta cruz.

 

Comprender. Aceptar. Hicimos nuestro camino al caminar, y hoy decidimos frenar acá. No vamos al mismo lugar. Traté de hacer a mi bien tu bien y ves bien que me salió mal, no acostumbro a fracasar.

 

Dijiste “Hasta acá, ya fue, me voy. Mi vida no está junto a vos”. Ya me cansé que te de igual si soy feliz o no lo soy.

 

Comprender. Aceptar. Parecía tan fácil como sumar tu amor y mi lealtad, mi ternura y tu amistad. A veces Marte y Venus se llevan mal. No es cuestión de maldad, es duro aprender a amar.

 

Y acá estoy, despidiéndome.

Mascando tu rencor, lo sé.

 

No me quedó mas que aceptar, soy tan culpable como vos. Yo también dejé de regar la flor de la superación.

 

Comprender. Aceptar. Prometiste cuidarme sin importar, y hoy ya no importa mi bienestar, lo que importa es tu ansiedad.

Rigió mi vida el azar una vez, ¿sabés? No me gusta apostar, siempre me tocó pagar.

 

Yo me propuse superar tu ausencia, a pesar del dolor. Vos preferís no analizar, seguís en busca del amor.

 

Comprender. Aceptar. Por mas gotas de sal que le robe al mar, por mas flores que un rosal. Hoy nos toca despegar. Por mas gritos de paz, por mas soledad que hoy castigue mi voluntad. Por los dos, ya no va más.

 

Y acá estoy, despidiéndome. Mascando tu rencor, lo sé. Estoy confiando que el tiempo nos dirá que hacer. Y acá estoy, despidiéndome. Mascando tu rencor, lo sé. Estoy confiando que el tiempo nos dirá que así, estuvo bien.