13/1/10

Hola amigo, que tal. Soy Oscar, tengo 9 añitos, un casa por algún lugar y siete hermanitos. Le cuento que me gusta jugar, pero juego poquito. En la calle que hoy es mi hogar, comen más los mosquitos. No se asuste, señor, por favor. No se asusten, no muerdo, no ladro. Aunque a veces mi panza me dice "Oscarcito, tenemos que masticar algo". Lo que traigo en la mano es pa' usted... Me dijeron que éste es un santito. Récele, a ver si usted tiene suerte, y si no le molesta, le pido un pesito.


Ay Oscarcito... Cómo brillan tus ojitos. Ay Oscarcito... Siempre sucias las manitos. Dónde hay un cacho de sol para poder calentar a tu dulce corazón, que no se quiere apagar.


Casi siempre que entro a algún bar los mozos me sacan a patadas. Pero uno se vuelve más pillo, y puede rescatar algún par de tostadas. Que después, se comparten señor... Se comparten con algún amigo. Y si no hay ni una miga, "jalamos" para que el estómago no haga mas ruido. También tengo un hermano mayor, pero a ése mucho no lo veo. Aparece muy de vez en cuando, si la policía no lo anda buscando. De papá ni noticias, señor... Mamá cuenta que nos parecemos. Se fue un día a buscar el futuro que, según nos dicen, todos merecemos.


Ay Oscarcito... Cómo brillan tus ojitos. Ay Oscarcito... Siempre sucias las manitos. Dónde hay un cacho de sol para poder calentar a tu dulce corazón, que no se quiere apagar.

Esta noche es en Constitución, otras tantas aguanto en Retiro. Yo prefiero no tener colchón a que un cura se pase de vivo conmigo. Y ahora me voy para otro vagón, la otra vez me comí una paliza por colgarme con una señora que no tenía plata y me dió su sonrisa.



Ay Oscarcito... Cómo brillan tus ojitos. Ay Oscarcito... Siempre sucias las manitos. Dónde hay un cacho de sol para poder calentar a tu dulce corazón, que no se quiere apagar.

[...]