"No entiendo porqué esa necesidad de viajar tan lejos de la realidad" - Las Pastillas del Abuelo.
Es tan simple como una complicación. Es complicado controlar las ilusiones, pero más difícil es sentir que no tenés ninguna. Jodido carácter el de aquel que nunca imagina. Jodido dolor sentir que todo por lo que soñaste, por lo que luchaste cada vez está mas y mas lejos. Difícil verte en un mundo que si bien generalmente parecería una literal mierda, todos sonríen menos vos.
Y que hacés? Te encerrás en tus ilusiones, y si no las tenés las inventás, las sacás de la galera como por arte de magia, y olvidás a tu gente, tus obligaciones, tus compromisos, y por primera ves en tanto tiempo, te sentís plena, sabiendo que son ilusiones vacías, sin sentido aparente o con tanto sentido que es casi imposible llevarlas a cabo.
Y pasas horas, días de tu vida, buscando la forma de que esas ilusiones dejen de ser sólo eso, de poder volver a tu vida sin perderlas y que, de una u otra manera, puedan ser parte de ella, y no solo de tu cabeza.
Pero de repente sentis que un cielo razo se desploma sobre vos, justo en el mismo momento en el que descubrís todo el tiempo perdido, la energía y el delirio empleado en esas insignificantes ilusiones. Pero, ¿Hasta que punto insignificantes? Si hasta hace dos segundos era lo único que te hacía sentir viva.
Y mientras vos te encerrabas en tu mundo tu gente te aclamaba a gritos, te necesitaba mas que nunca, pero vos hacías oídos sordos a todos, cualquiera sea la situación y casi sin darte cuenta, perdiste todo lo que en algún momento tanto te costo conseguir.
Y volvés a tu maldita rutina, laburás, y desde abajo de las baldosas brotan deudas, deudas y mas deudas y tenes -$0.30 en tu cuenta corriente. No te da el bolsillo para pagarlas, no está entre tus posibilidades un préstamo y trabajás horas extras, llegás a tu casa y tus hijos siempre vieron algo nuevo y lo quieren, o te cuentan que fulano de tal se compró una 4x4 último modelo y vos andás por la vida con tu fitito. Y así sos participe de infinitas actividades de las que ni te enterás, de las que no tenés entusiasmo o mínimamente conciencia, es tan simple como que tu cuerpo está donde tiene que estar, en el momento que tiene que estar.
En cambio tu cabeza se quedó en ese vacío de ilusiones, y tu cuerpo como un mecanismo robotizado haciendo lo que la sociedad encuentra moralmente correcto, mientras dentro, muy dentro tuyo, solo querés darle off. Y te ponés a pensar que quizás es preferible soportar la caída, si total, quien te quita lo bailado.
Y con esto que quiero decir? que ya desperdiciaste tanto tiempo en esas insulsas ilusiones que lo poco que te hacía sentir bien, o al menos así lo creías,ya sea la confianza de tus seres queridos, o la comprensión de tu familia, lo perdiste. Y así te vas internando en un sinfín de nuevas y absurdas ilusiones, sin ganas de volver a sentir ningún cielo razo sobre vos, ni intenciones de detenerte en TU realidad.
Es tan simple como una complicación. Es complicado controlar las ilusiones, pero más difícil es sentir que no tenés ninguna. Jodido carácter el de aquel que nunca imagina. Jodido dolor sentir que todo por lo que soñaste, por lo que luchaste cada vez está mas y mas lejos. Difícil verte en un mundo que si bien generalmente parecería una literal mierda, todos sonríen menos vos.
Y que hacés? Te encerrás en tus ilusiones, y si no las tenés las inventás, las sacás de la galera como por arte de magia, y olvidás a tu gente, tus obligaciones, tus compromisos, y por primera ves en tanto tiempo, te sentís plena, sabiendo que son ilusiones vacías, sin sentido aparente o con tanto sentido que es casi imposible llevarlas a cabo.
Y pasas horas, días de tu vida, buscando la forma de que esas ilusiones dejen de ser sólo eso, de poder volver a tu vida sin perderlas y que, de una u otra manera, puedan ser parte de ella, y no solo de tu cabeza.
Pero de repente sentis que un cielo razo se desploma sobre vos, justo en el mismo momento en el que descubrís todo el tiempo perdido, la energía y el delirio empleado en esas insignificantes ilusiones. Pero, ¿Hasta que punto insignificantes? Si hasta hace dos segundos era lo único que te hacía sentir viva.
Y mientras vos te encerrabas en tu mundo tu gente te aclamaba a gritos, te necesitaba mas que nunca, pero vos hacías oídos sordos a todos, cualquiera sea la situación y casi sin darte cuenta, perdiste todo lo que en algún momento tanto te costo conseguir.
Y volvés a tu maldita rutina, laburás, y desde abajo de las baldosas brotan deudas, deudas y mas deudas y tenes -$0.30 en tu cuenta corriente. No te da el bolsillo para pagarlas, no está entre tus posibilidades un préstamo y trabajás horas extras, llegás a tu casa y tus hijos siempre vieron algo nuevo y lo quieren, o te cuentan que fulano de tal se compró una 4x4 último modelo y vos andás por la vida con tu fitito. Y así sos participe de infinitas actividades de las que ni te enterás, de las que no tenés entusiasmo o mínimamente conciencia, es tan simple como que tu cuerpo está donde tiene que estar, en el momento que tiene que estar.
En cambio tu cabeza se quedó en ese vacío de ilusiones, y tu cuerpo como un mecanismo robotizado haciendo lo que la sociedad encuentra moralmente correcto, mientras dentro, muy dentro tuyo, solo querés darle off. Y te ponés a pensar que quizás es preferible soportar la caída, si total, quien te quita lo bailado.
Y con esto que quiero decir? que ya desperdiciaste tanto tiempo en esas insulsas ilusiones que lo poco que te hacía sentir bien, o al menos así lo creías,ya sea la confianza de tus seres queridos, o la comprensión de tu familia, lo perdiste. Y así te vas internando en un sinfín de nuevas y absurdas ilusiones, sin ganas de volver a sentir ningún cielo razo sobre vos, ni intenciones de detenerte en TU realidad.

































