22/3/09

Pasan las horas rozando la locura, preso de mi poesía. Mucho altibajo, poca llanura, soy ladrón y policía. Caen las gotas sin previo aviso, viniendo del más allá... De un inconciente, ya... inmanejable que no me deja vivir en paz. De a poco oxidan esta armadura, difícil de abandonar. Tengo una cita conmigo, que no me animo a afrontar. Estoy tan lejos de mi, que no alcanzo a ver mi escencia. Pobre de vos, hoja en llamas, te descargo mi impaciencia. En el juicio de los muertos frente a Osiris mi corazón rompería la balanza, Y sin embargo no consigo darme cuenta qué fantasma dará a luz mi desconfianza. Pero prometo, a mas nadie que a mí mismo, triunfar de nuevo en este juego apacionado... Y el día que ya no le tema a los abismos, agradecer a quienes tuve siempre al lado.