No sé cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona, pero sé, que en tus labios yo pude encontrar amor sin fin, y me hizo enloqueser. No sé cuantas rosas te habrán regalado ya, pero tengo todavía la esperanza de saber que de todas esas rosas que te dieron ninguna fué de papel... Y te condena mi celoso corazón cuando le contás tu historia; nunca floreció la gloria en cuestiones del amor. Y se que nunca se me va a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria. Con acercarse a la victoria se conforma un perdedor.
Y te tendré que dejar escapar, se que lo voy a lamentar; Pero te digo amor que hay que saber cuando parar, cuando parar... Te digo amor, no te pongas triste corazón, el sol hoy va a brillar. Quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar, para bailar.
No sé cuantos ángeles te quiere ayudar pero tengo la esperanza que ninguno va a poder... desnudarte, no de cuerpo, sino de alma, disfrutar ese placer. Y la verdad no se bien a que tengo miedo, nunca fuí mucho de apostar... una corazonada me dice que es hora de parar. Y lo peor es que estos días ando seco, no tengo un peso para dar. Las lágrimas quiero guardarlas para mi juicio final. Y cuando tu cigarro se consuma sin parar, siempre mi voz vas a escuchar, y ahí te va sa decir que hay que saber cuando parar. Te digo amor, no te pongas triste corazón, el sol hoy va a brillar. Quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar, para bailar.
Y te tendré que dejar escapar, se que lo voy a lamentar; Pero te digo amor que hay que saber cuando parar, cuando parar... Te digo amor, no te pongas triste corazón, el sol hoy va a brillar. Quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar, para bailar.
No sé cuantos ángeles te quiere ayudar pero tengo la esperanza que ninguno va a poder... desnudarte, no de cuerpo, sino de alma, disfrutar ese placer. Y la verdad no se bien a que tengo miedo, nunca fuí mucho de apostar... una corazonada me dice que es hora de parar. Y lo peor es que estos días ando seco, no tengo un peso para dar. Las lágrimas quiero guardarlas para mi juicio final. Y cuando tu cigarro se consuma sin parar, siempre mi voz vas a escuchar, y ahí te va sa decir que hay que saber cuando parar. Te digo amor, no te pongas triste corazón, el sol hoy va a brillar. Quedate tranquila que va a haber tiempo para bailar, para bailar.

































